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October 27, 2020

MEXICO BONITA

Tierra Linda y Querida

Niveles de sal de un mismo producto varían según el país donde se comercializa

sal

Además, el etiquetado poco coherente impide que los consumidores tomen decisiones informadas, consideró la organización que realizó la investigación.

Un estudio realizado por World Action on Salt and Health (WASH), una organización cuyo objetivo es mejorar la salud de las personas en todo el mundo a través de una reducción gradual de la ingesta de sal reveló que las empresas incorporan a un mismo producto diferentes niveles de sal según el país donde éste vaya a ser comercializado.

Para realizar la investigación, WASH seleccionó empresas que operaran en al menos tres regiones del mundo; que tuvieran al menos un producto que fuera consumido a nivel mundial; que tuviera al menos un producto que fuera comparable en los países y que tuviera la información nutricional de éste disponible en su página web o línea de ayuda al cliente.

Asimismo, se consideró la cantidad de sal por porción y por 100 gramos del producto, de acuerdo a la información que a agosto de 2014 aparecía en las páginas web de los fabricantes.

Las principales conclusiones del estudio fueron:

– En el Medio Oriente, la hamburguesa Original Recipe Fillet de la cadena Kentucky Fried Chicken (KFC) contiene 3,5 gramos de sal, tres veces más de lo que tiene el mismo producto en Malasia, que es de 1,05 gramos de sal.

– En Canadá, la hamburguesa Bacon Double Cheeseburger de la cadena Burger King contiene 2,85 gramos de sal, mientras que en Nueva Zelanda el mismo producto contiene 1,92 gramos de sal.

– En Rusia, 100 gramos de cereal Fitness de Nestlé contiene 2 gramos de sal, en tanto que en Chile los niveles de sal por la misma cantidad de producto se reducen a 0,72 gramos.

– En Venezuela, 100 gramos de cereal Cornflakes de Kellogg’s contienen 1,90 gramos de sal, mientras que en Gran Bretaña los niveles por la misma cantidad de producto bajan a 1,25 gramos.

Según WASH, “las diferencias en las preferencias de gustos globales no pueden ser culpadas de las diferencias en contenido de sal”.

“Los fabricantes son claramente capaces de hacer productos con menos sal, pero deliberadamente eligen no hacerlo, a pesar de que la sal daña la salud de sus clientes”, sostuvo la organización.

WASH además declaró que la investigación dejó en evidencia la falta de un etiquetado nutricional y tamaño de porción en todo el mundo, lo que confunde a los consumidores y les impide elegir las opciones con menos sal, aunque ellos lo quieran.

“Todos los productos deben tener un etiquetado nutricional coherente en el frente de sus paquetes, para que los consumidores puedan tomar decisiones mejor informadas”, afirmó Clare Farrand, directora del Programa Internacional de WASH.

El estudio también reveló que se ha habido un cambio positivo en algunos productos, que han reducido gradualmente sus contenidos de sal desde la última encuesta hecha por la organización en 2006. No obstante, hay productos que se han mantenido igual e incluso otros que han aumentado sus niveles de sal.

“Esta investigación muestra que aún queda mucho por hacer. La sal debería ir hacia abajo, no hacia arriba. Este es un problema importante, sobre todo con la gran cantidad de gente que hoy se alimenta al pasar”.

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